Una de las imágenes que generalmente se nos viene a la mente cuando pensamos en el baile de la Bomba del Chota es la de una mujer Afroecuatoriana moviendo sus caderas al ritmo de la música mientras equilibra una botella sobre su cabeza y sonríe. Quizás esto nos parezca bello o admirable en sí mismo, pero es mucho más lo que guarda esta imagen y la historia de este baile Afroecuatoriano en general.

En el siguiente video se explora un poco más sobre este tema:

Este artículo parte de la idea de que un baile no es sólo un conjunto de pasos sino que además es un conjunto de conocimientos corporizados que son transmitidos de generación en generación y que por tanto, son parte esencial de la historia y la cosmovisión de un pueblo. Se explora concretamente el caso del baile de la Bomba en el Valle de Chota-Mira[1].

En el siglo XVII, los Jesuitas introdujeron de forma masiva a Africanos esclavizados[2] a un valle del norte del Ecuador conocido actualmente como Territorio Ancestral Afroecuatoriano del Valle del Chota – Cuenca del río Mira[3]. Durante el periodo de la esclavitud en el Ecuador (siglos XVI-XIX), este grupo de Afroecuatorianos creó un baile, género musical y tambor denominado ‘Bomba’ (también conocida como ‘Bomba del Chota’)[4]. Aún en la actualidad, la Bomba es parte esencial de la vida de muchos de los habitantes de cada una de las 38 comunidades de Chota-Mira, los cuales la siguen incluyendo en diversas celebraciones tales como matrimonios, bautizos, eventos religiosos e incluso en los sets de baile de las discotecas que usualmente abren los fines de semana. A pesar de que puede parecernos que bastaría con aprender los movimientos de este baile para entenderlo,  es importante recordar que la Bomba se originó como una clara estrategia de resistencia frente a la nefasta experiencia de la esclavitud. Si aún ahora, siglos después, la Bomba sigue siendo practicada, es porque sigue teniendo un rol fundamental en la vida de los Afroecuatorianos. La esclavitud fue abolida oficialmente en el Ecuador en 1852, pero dejó profundas heridas que aún siguen vigentes. En países como el nuestro, el racismo y la segregación están lejos de superarse[5].

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Valle del Chota por: Marcelo Jaramillo Cisneros

Como una de las varias respuestas a esto, los Afroecuatorianos del Valle de Chota-Mira bailan, y cuando bailan, recuerdan. Su memoria se vuelve resistencia. Ellos resistieron y siguen resistiendo a una sociedad que ha ignorado su participación activa en la historia y su capacidad de generar conocimientos. El baile de la Bomba, siendo principalmente una experiencia que está impregnada en sus cuerpos, constituye una de las evidencias más tangibles de la existencia de estos conocimientos que, aunque en constante cambio, están profundamente enraizados en el pasado. Aún en la actualidad, estos conocimientos pueden ser rastreados no sólo a través del baile, sino también a través de la tradición oral que gira en torno a la Bomba. Si bien dicha tradición oral no es parte de la historia oficial de los libros de texto, esta puede ser compartida por los “mayores” de Chota-Mira[6]. Es a través de la voz de los mayores -de sus vivencias y de su sabiduría- donde estos conocimientos dinámicos hechos cuerpo y enraizados en el pasado pueden ser comprendidos de un modo diferente[7].

 

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Diseño: Verónica López

Por ejemplo, es bien conocido que una de las principales características del baile de la Bomba es el movimiento de caderas de los bailadores. De acuerdo a descripciones históricas de la Bomba[8] y a experiencias recientes[9], se puede afirmar que el movimiento de caderas en este baile es uno de los elementos que ha existido desde la época de la esclavitud y por tanto, puede funcionar como un hilo conductor entre el pasado y el presente. Algunas de las más famosas bailadoras de Chota-Mira como son Doña Belermina Congo, de la comunidad de Tumbatú y Doña Eudocia Chalá, de la comunidad del Chota, aseguran que el movimiento de caderas de la Bomba no es cualquier movimiento, sino que es un movimiento lateral que debe ser ejecutado con cadencia y picardía. Doña Eudocia y Doña Belermina entienden cadencia como un movimiento preciso pero suelto, y picardía como la habilidad de generar juegos dancísticos que en su mayoría giran en torno a las caderas y que buscan provocar risas e incentivar la creatividad de los bailadores. Uno de los juegos bailados más conocidos es el denominado “Desafío” o “Caderazo”, que consiste en intentar empujar a la pareja de baile con las caderas.

Aunque en la actualidad el Desafío o Caderazo se practica en raras ocasiones entre los habitantes del Valle de Chota-Mira, uno de los principales descubrimientos de esta investigación es que las nuevas generaciones de la región han transformado este juego dancístico en otras versiones que, aunque con diferentes formaciones espaciales, siguen manteniendo la meta principal de empujar a otro/otra bailadora con las caderas. A través de estos juegos, los cuerpos bailadores logran romper momentáneamente con los cánones impuestos por la sociedad dominante, la cual está intentando constantemente regular características importantes de este y otros bailes tales como la proximidad de los cuerpos de los bailadores o su libertad creativa.

La Bomba, por tanto, ha constituido históricamente un espacio en el que los Afroecuatorianos se han burlado de dichas imposiciones, reapropiándose de su capacidad de decidir sobre sus propios cuerpos y generando un ambiente lúdico y lleno de risa y diversión. La noción de picardía es también evidente en uno de los tantos versos que solían ser declamados con frecuencia antes o en medio del baile. Por ejemplo, un verso que fue compartido por Don José Urcecino,  esposo de Doña Eudocia y director de la Banda Mocha de la comunidad de Chota[10], dice así: “debajo de tu fustán, te vide correr un piojo, hacéme meter la mano, y ahí verás cómo le cojo.  Yo de la nagua me enamoré…”

Hoy en día los versos, la botella sobre la cabeza de la bailadora y otros elementos que tuvieron una importante función histórica en la Bomba, han desaparecido casi totalmente de la cotidianidad bailada de las nuevas generaciones del Valle de Chota-Mira. Sin embargo, es crucial entender que la Bomba nunca ha estado limitada a la existencia de estos elementos.  La Bomba es y seguirá siendo lo que los habitantes del Valle de Chota-Mira elijan que sea cada día. La Bomba es por sobre todo un encuentro entre bailadores y bailadoras que comparten una historia en común y que están constantemente escogiendo cómo construir y reconstruir una historia que es la suya. La Bomba constituye además una experiencia profundamente comunitaria. Se entiende a la decisión de vivir en comunidad como una habilidad adquirida de relacionarse a la par con el otro y ser recíproco como un mecanismo eficiente para superar problemas y limitaciones. Esta habilidad es precisamente uno de los conocimientos que los habitantes del Valle Chota-Mira han desarrollado y bailado de maneras específicas a través de la historia y que les ha permitido sobrevivir como cultura[11]. Esta historia y este conocimiento, a pesar de los feroces y constantes intentos de ser invisibilizados e incluso aniquilados, han encontrado un refugio seguro en la memoria de los cuerpos de los Afroecuatorianos del Valle de Chota-Mira. Por tanto, el verdadero reto en las representaciones contemporáneas de este baile es generar estrategias creativas para reconocer, bailando, la profunda y compleja relación de la Bomba con el pasado y al mismo tiempo tomar en cuenta sus transformaciones[12].

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La Bomba, como cualquier forma de expresión viva, va a seguir siendo transformada mientras sea bailada por los habitantes del Valle de Chota-Mira. Es tan esencial recordar su historia o incorporarla a nuestros cuerpos bailadores como incluir sus transformaciones, teniendo especial cuidado de que estas no pierdan su relación con las experiencias que las originaron y que tantas veces hemos ignorado. Los mayores tienen casi todas las respuestas. El acercarnos a aprender de sus cuerpos, a escuchar sus historias, y el abrirnos a su sabiduría, nos permitirá comenzar a entender cuán importante, amada y gozada ha sido la Bomba en su vida.  Este entendimiento no será conseguido tan sólo a través del significado semántico de sus palabras, sino también a través de sus gestualidades, sus pausas, sus silencios y su profundo contacto con el mundo no-visible. El abrirnos a este contacto quizá sea la única manera en la que seguiremos manteniendo vivo -y heredando a las futuras generaciones- algo que está en riesgo de desaparecer para siempre.

 

María Gabriela López Yánez (gabybio@yahoo.com) es una Etnocoreóloga y bailarina Ecuatoriana. Este artículo está basado en sus tesis de Maestría titulada “Beyond the hips: the dance of Bomba in Chota-Mira Valley as a shared experience” (Más allá de las caderas: El baile de la Bomba en el Valle del Chota-Mira como una experiencia comunitaria). En los próximos meses, su tesis de Maestría será publicada en diferentes artículos y capítulos de libros. Actualmente, María Gabriela es una Doctorante basada-en-la-práctica de Goldsmiths, Universidad de Londres. Su investigación de doctorado se centra en generar espacios para transmitir el contexto histórico y social de los bailes Afroecuatorianos a través de los sentidos.

Por favor citar este artículo así:

López Yánez, María Gabriela. “Bailando nuestra historia: la Bomba en el Valle de Chota-Mira como un puente entre el pasado y el presente. Hasta la vuelta… Minga de conocimientos e ideas de estudiantes ecuatorianos en el exterior. Londres, Reino Unido, 2017. Recuperado el (día) de (mes) del (año) a las (00:00) de https://wordpress.com/post/hastalavueltablog.wordpress.com/3484

Notas:

[1] En este artículo, “el baile de La Bomba” se refiere exclusivamente a cuando dicho baile es ejecutado por los habitantes del Valle Chota-Mira como parte de su cotidianidad. No incluye las representaciones de Bomba hechas por grupos de danza dentro o fuera de Chota-Mira.

[2] De acuerdo a Coronel (1988), previo a la llegada de los Jesuitas al Valle Chota-Mira, algunos hacendados de la zona ya habían introducido a esclavizados Africanos. Sin embargo, fueron los Jesuitas los que comenzaron a hacerlo masivamente.

[3] “Territorio Ancestral Afroecuatoriano” es claramente definido por Juan García et. al. (2017) en el libro “Pensar sembrando/sembrar pensando con el Abuelo Zenón” como “un área geográfica determinada, un gran pedazo de la montaña madre, un espacio de la naturaleza que se encuentra bajo la influencia cultural y bajo el control social y político de una o más comunidades, caseríos y/o barrios de un mismo pueblo o nacionalidad que comparten una historia en común” (p.49).

[4] A pesar de que el baile, género musical y tambor de la Bomba son inseparables en el Valle de Chota-Mira, este artículo se referirá con especial atención al baile.

[5] Para entender más a fondo el racismo y la segregación aún vigentes en el Ecuador mirar el documental “Sospechosos” en el siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=8HgYqPamDgQ

[6] A pesar de la invisibilización del rol activo de los Afroecuatorianos en la historia del Ecuador, en el 2007, la Comisión Afroecuatoriana de Etnoeducación publicó una serie de 13 módulos para niños y adolescentes de primaria y secundaria como un intento de sistematizar la cultura, historia y saberes del pueblo Afroecuatoriano. Para información más detallada seguir el siguiente enlace: https://prodeci.wordpress.com/2013/09/26/etnoeducacion-afroecuatoriana-una-propuesta-que-esta-de-moda/. Además, en el Fondo Afro de la Universidad Andina Simón Bolívar (Quito, Ecuador), existe un buen número de grabaciones de audio de entrevistas hechas a habitantes del Valle Chota-Mira en la década de los 50’s. Dichas entrevistas incluyen sus experiencias alrededor de la Bomba.

[7] Para un excelente ejemplo de un trabajo académico basado en la tradición Oral de los Afroecuatorianos revisar el libro “Identidad Afro: Proceso de Construcción de las Comunidades Negras en la Cuenca Chota-Mira” escrito por Iván Pabón (2007).

[8] Entre las descripciones que resaltan la importancia del movimiento de las caderas en la Bomba están la escrita por Hassaurek (1868. p. 118) en su libro “Cuatro años entre Ecuatorianos”, por Costales y Peñaherrera (1959, p. 193) en su libro “Coangue: Historia Cultural y Social de los Negros del Chota y Mira” y por Chalá (2006, p. 166) en su libro “Chota profundo: Antropología de los Afrochoteños”.

[9] Este trabajo de investigación de la Bomba en Chota-Mira fue basado, en sus inicios, en las conversaciones sostenidas por cerca de 7 años entre bailadores y bailadores del Valle Chota-Mira y las integrantes del Grupo Itinerante de Artes Guandul, del cual la escritora es co-fundadora. El Grupo Itinerante de Artes “Guandul” fue fundado en el 2008 con el fin de registrar y difundir diferentes formas de expresión del pueblo Afroecuatoriano. EL GIA Guandul es una Asociación legalmente constituida bajo el amparo del Ministerio de Cultura del Ecuador (ACUERDO MINISTERIAL No. 057 – 2011). Para mayor información acerca del trabajo del GIA Guandul escribir a guanduldanza@gmail.com.

[10] En su libro ” Chota profundo: Antropología de los Afrochoteños”, Chalá (2006) define a la Banda Mocha como “una orquesta compuesta por 12-15 músicos. Su nombre es Banda Mocha por la variedad de calabazas que están cortadas o mochas [sin un borde filudo]. Se dice que este tipo de bandas constituyen una versión Afrochoteña de las típicas Bandas de Pueblo que usan instrumentos de metal. Estos instrumentos sacados de la naturaleza y que caracterizan al Valle del Chota reproducen el sonido de los instrumentos metálicos como el clarinete, la trompeta, el barítono y la guitarra. La música de la Banda Mocha es sólo instrumental, ellos no tienen voces” (p.162)

[11] La formas específicas por las que la Bomba representa una experiencia comunitaria  son explicadas en detalle en la investigación de Maestría y articulos a ser publicados por la autora.

[12] Algunos Afroecuatorianos ya se han comprometido con este reto. Por ejemplo, la bailadora Afroecuatoriana Luzmila Bolaños basa las coreografías de su grupo de danza tradicional Afrochoteña “Kumbaya” en sus memorias y en la de las demás integrantes. Ver https://www.youtube.com/watch?v=NThzUkwGFqc


 

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