Silvana Tapia es una abogada ecuatoriana e investigadora académica; escribe un blog desde hace 10 años, es feminista, madre, tiene un canal de Youtube y está por regresar al Ecuador tras haber culminado sus estudios de doctorado en la Universidad de Kent en Inglaterra. Este post relata un poco sobre cómo todos esos caminos se entrelazan en su vida diaria y en su trabajo académico, y cómo ha sido su experiencia al vivir fuera del Ecuador y lejos de sus redes personales durante este tiempo.

Conocí a Silvana a través de las redes sociales de Hasta la Vuelta, llegué a su blog Lunas Azules por uno de los últimos posts que publicó en el que contaba sobre su experiencia de vivir lejos y el miedo al retorno. Sin duda las experiencias de estar lejos del país son tan diversas como las historias de cada persona que viaja, pero la forma en que Silvana reflexionaba sobre su experiencia, resonó de un modo peculiar con la mía. Decidí entonces contactarla para invitarla a colaborar con el proyecto. Leí algunos más de sus posts y me sorprendió mucho no sólo la variedad de temas sobre los que ha escrito sino su forma de conectar reflexiones o historias más personales con cuestiones éticas y políticas profundas de manera muy clara y reflexiva. Tras aceptar mi invitación a colaborar (en medio de su finalización y entrega de la tesis doctoral, lo cual me parece importante destacar para mostrar la generosidad de Silvana con su tiempo), decidimos iniciar una conversación para conocer un poco más sobre ella y su trabajo. Resultó en una conversación que para mí fue fascinante sobre la academia ecuatoriana, el feminismo, el derecho penal, la investigación, la salud y la experiencia de vivir lejos del país. Esos son los temas centrales de esta entrevista, que espero que les despierten tantas ideas y reflexión como lo hicieron para mí.

Escritora
Ilustración de Julian De Narvaez

¿Te parece si empiezas contándonos un poco sobre ti y sobre tu investigación?

Soy de Cuenca, abogada, con máster en derecho penal y toda la vida he sido académica. Desde que me gradué trabajé como profesora auxiliar en la Universidad del Azuay en Cuenca y también he trabajado como asesora en el consultorio jurídico gratuito de la misma institución. En 2012 apliqué a la convocatoria abierta de becas de posgrado de la SENESCYT[1] y luego del largo proceso que incluyó exámenes de conocimientos, aptitudes y una entrevista, se me adjudicó una beca. Al mismo tiempo apliqué con una propuesta de investigación para el programa doctoral de la Universidad de Kent, principalmente por su centro para el estudio del Derecho, Género y Sexualidad. Me puse en contacto con dos profesoras de esa universidad que se interesaron en mi propuesta y me ayudaron a revisarla. Una de ellas (Dra. Kate Bedford) había trabajado previamente en el Ecuador y cuando me aceptaron en el programa doctoral fue designada como mi supervisora.

En cuanto a mi investigación, mi tesis se titula “Criminalizando la violencia contra las mujeres: feminismo, penalidad y derechos en Ecuador post-neoliberal”.  Es una investigación que aborda las tensiones que existen entre los discursos feministas emancipatorios, y las peticiones que muchos sectores feministas hacen para que se criminalice y castigue severamente la violencia contra las mujeres. Hay algunas paradojas en esas peticiones porque el propio feminismo reconoce la naturaleza opresiva del aparato carcelario, especialmente en sociedades postcoloniales como la nuestra, en que la prisión ha funcionado como un instrumento para subordinar a ciertos grupos diferenciados por raza y género. Entre esas contradicciones mi tesis procura explicar la expansión penal en el Ecuador dentro de un contexto político post-neoliberal. Esto vuelve al estudio único, porque la mayoría de estudios existentes relacionan a la prevalencia del derecho penal y a la carceralidad con el neoliberalismo.

Más generalmente mi línea de investigación es el derecho penal desde la teoría feminista del derecho, y desde el punto de vista metodológico, me interesan las metodologías interdisciplinarias que procuran tender puentes entre la crítica teórica y la investigación empírica, algo muy poco común en la academia jurídica ecuatoriana, que por lo general es tradicionalista y se concentra en el texto legal como tal, encuadrando al derecho como un sistema auto-suficiente y con coherencia interna, sin prestar mucha atención al contexto social donde se aplican las normas. Yo en cambio me enfoco sobre todo en ese contexto social, y por eso aplico métodos tomados de la antropología y la sociología, tales como la etnografía y los métodos cualitativos. Mi especialización es en métodos cualitativos en realidad, no hago estudios cuantitativos porque parto de una epistemología que critica al discurso científico también como socialmente producido.

¿Puedes explicar un poco más sobre la relación con el contexto post-neoliberal que hace única a tu investigación?

Sí, lo explico un poco más. La literatura crítica en el mundo Anglo-Americano, que trata la expansión penal ha utilizado al neoliberalismo, entendido de diversas maneras (desde mera agenda económica hasta la totalidad hegemónica que produce la realidad) para explicar el crecimiento de las poblaciones encarceladas y la frecuencia de las políticas de “ley y orden” en detrimento de la redistribución social. En relación a ese sector de la literatura, el caso ecuatoriano sería una paradoja, puesto que pese a la implementación de programas no neoliberales, ha continuado la expansión penal. Entonces la idea es usar el caso para hacer un contraste y explicar qué otros factores están en juego, además de la agenda económica, cuando la penalidad se reproduce y se expande.

(Si les interesa profundizar en el tema del neoliberalismo, posneoliberalismo y feminismo, pueden seguir este link a un video donde Silvana habla más sobre el tema)

Elizabeth Catlett
Elizabeth Catlett, 1946

Muy interesante, sin duda parece ser un gran aporte para tener una mirada más compleja sobre la expansión de la penalidad. En cuanto a la elección de teorías, ¿por qué elegiste teorías feministas? ¿Cuáles piensas que son los aportes de las teorías feministas que usas para entender el derecho penal en el Ecuador? ¿Qué te permiten ver o analizar diferente a otras teorías? 

​La incorporación de ​las teorías feministas decoloniales[2] permite ver una serie de factores que afectan el acceso a la justicia para las mujeres y la aplicación de las normas, los cuales normalmente no se pueden apreciar a través del estudio doctrinario tradicional. Por ejemplo, es posible ver cómo las normas penales producen la heteronormatividad, la definición de familia ideal, los roles de los géneros entendidos de forma binaria, etc. Al mismo tiempo al situar históricamente a las normas es posible entender las continuidades que se dan en los discursos jurídicos incluso cuando aparentemente han sido reformados. Hay lógicas y formas de ver el mundo que las leyes “transportan” a pesar de que formalmente se reconozcan conceptos innovadores, como por ejemplo “sumak kawsay” en la constitución. Entonces, teniendo en cuenta que el estudio socio-jurídico del derecho penal ecuatoriano no es el enfoque predominante, y que los enfoques feministas son aún menos comunes, creo que el aporte es importantísimo para entender las limitaciones de las leyes, de las estrategias políticas, de los modus operandi de los movimientos sociales y cómo las jerarquías basadas en el género se entrelazan en todas estas limitaciones.

¿Cómo ves tú el uso y la aplicación de estas teorías en la academia ecuatoriana y en especial en tu campo de estudios? 

​Pienso que un problema importante que tenemos es que, por una parte, los académicos más veteranos o no conocen o no se toman en serio las teorías feministas, porque consideran que se trata de “ideología” y no de un marco analítico “objetivo”. Por otra parte las compañeras que están haciendo un esfuerzo por incorporar crítica feminista a su trabajo académico se topan con varias limitaciones. Una de ellas es el idioma. Yo noto que en mucho trabajo jurídico feminista latinoamericano predomina, o bien un enfoque “técnico” basado en las prescripciones de organismos como la ONU y la OEA​, o un enfoque crítico que se basa sobre todo en producción académica de España y de otros países latinoamericanos. Esto no es un problema en sí. En América Latina sobre todo se produce literatura crítica de gran calidad, sin embargo, dada la posición del inglés como lingua franca en la academia, sí es evidente que hay piedras angulares de literatura feminista que no se conocen en nuestros países por que no se han traducido, y más aún, la literatura de vanguardia llega muy poco por las mismas razones. El otro problema es conseguir financiamiento para un proyecto de investigación con este enfoque. Las universidades suelen priorizar proyectos en ciencias “duras” o proyectos más prácticos en derecho, que midan algo en términos cuantitativos o que directamente recomienden una reforma legal puntual. Esas son visiones válidas y útiles pero también limitadas, porque hay muchas formas posibles de investigar en derecho, y si no conocemos el contexto social y político de las normas, es imposible entender qué rol juegan en la producción de la realidad.

Tomando en cuenta tu experiencia como académica en Ecuador, ¿ha cambiado tu mirada de la academia ecuatoriana estando acá? 

​En Ecuador hay colegas cuyo trabajo es excelente y mi opinión no ha cambiado en ese aspecto. Lo que sí se ha vuelto evidente para mí, es la limitación que tenemos en el acceso a literatura de vanguardia como decía más arriba, lo homogénea que es la academia ecuatoriana (es decir no hay mayor pluralidad de enfoques) y lo unidisciplinario del estudio del derecho, casi como si las normas existieran y se aplicaran en un vacío “sanitizado”. Si bien es necesario enseñar “leyes” en el pregrado, también tenemos que enseñar a “aprender”, a investigar. Mi pregrado y maestría, ambos realizados en el Ecuador, me dieron muy pocas herramientas para enfrentar mi proceso doctoral.

mujeres puño en altoEn cuanto a la relación del feminismo como activismo y el feminismo como reflexión científica o académica ¿cómo ves esta relación en Ecuador? ¿Hay conexiones, se pueden hacer mejores conexiones? 

​Este tema es justamente uno de los hilos conductores de mi tesis. Por un lado no hay un solo tipo de activismo feminista en el Ecuador: hay grupos más institucionalizados que otros (sea porque están basados en ONGs o en el Estado) y también hay grupos que sin adoptar la etiqueta “feminista” hacen trabajo por los derechos de las mujeres, sobre todo en las bases. Creo que el problema no es sólo la falta de articulación entre la academia y el activismo, sino i​ncluso la falta de articulación de los colectivos sociales entre sí. En el movimiento de mujeres de corriente principal hay una deuda con las bases y una necesidad importante de entender históricamente lo que ha sido el feminismo en el Ecuador para, partiendo de la comprensión de sus limitaciones, recrear una agenda más inclusiva y más diversa. En cuanto a la academia, creo que justamente la implementación de trabajo de campo, de métodos empíricos y multidisciplinarios, es lo que puede permitir una mejor comunicación con el activismo y con las bases.

Parece ser una investigación profunda y muy importante, me encantaría poder leer más sobre ella. Ahora, leyendo tu blog he visto que además el feminismo atraviesa tu vida como reflexión y prácticas cotidianas: la maternidad, la vida de pareja, tu identidad como mujer. Nos puedes contar un poco sobre esto.

Sí, para mí la cuestión política es ante todo una práctica de todos los días. Ser feminista para mí es reconocer las instancias de subordinación de las mujeres, sobre todo en los márgenes, donde la raza, la clase, y la sexualidad se agregan al género. Desde un punto de vista ético para mí el feminismo debe guiarse por el principio de inocuidad: no hacer sufrir. Vivo mi ética feminista en cada decisión que tomo y quiero que mi vida en sí sea una manifestación de solidaridad feminista. Yo no tengo interés en la política electoral pero sí mucho interés en las convicciones políticas como principios de vida. Por ejemplo, mi respeto por la sentiencia de los animales, por su capacidad de sufrir, ha hecho que deje de comer carne. Mi toma de conciencia de que la ropa de marca muchas veces es elaborada por mujeres prácticamente en condición de esclavitud ha hecho que deje de comprar ropa nueva. Mi entendimiento de la importancia del equilibrio entre construcción humana y naturaleza me ha llevado a ser más cuidadosa en mis actitudes hacia el medio ambiente y en la forma en que consumo los alimentos y otros productos. Y claro, el feminismo también informa la relación con mi pareja. Creo que tenemos en casa un espacio muy comunitario en el que de alguna forma se aplica el anarquismo. Claro que es un espacio pequeñito pero para mí es importante que mi propia comunidad tenga en la medida de lo posible los rasgos de la utopía más amplia que sueño para la sociedad. Mi pareja siempre está interesado en aprender sobre feminismo, sobre mi investigación (se leyó prácticamente toda mi tesis), sobre vivir más ética y saludablemente y también quiere hacer todo lo que podamos para criar a nuestro hijo con una ética feminista, conciencia ambiental y respeto por los sentimientos de los demás.

Karen Winslow
Karen Winslow, 1988

Me parece muy inspirador y admirable, esas decisiones cotidianas requieren mucha fuerza y valentía. En este sentido, he leído además que hablas de un cambio en tu vida, nos podrías contar de qué se trata este cambio y si tiene alguna conexión con tu experiencia de vivir fuera del país.

El cambio en mi vida al que me refiero en varias entradas del blog tiene que ver con el estilo de vida en cuanto se relaciona con la salud y el bienestar. Hasta hace más o menos dos años nuestros patrones alimenticios y niveles de actividad física en casa eran muy distintos. Hoy procuramos comprar productos locales, comer comida no procesada, hacer mucha actividad física en familia y mantener un peso saludable, así como rutinas personales de deporte. Yo desde hace seis meses me he adentrado en el mundo del levantamiento de pesas y me he enamorado de la práctica. Siento que también es una forma de resistencia y empoderamiento feminista.

En muchos sentidos el giro tiene relación con haber tenido la oportunidad de vivir fuera. Creo que principalmente porque estar lejos de las redes sociales, de la familia, de los amigos y de los conocidos, me ha dado más libertad para crear mi propia rutina de vida en base a los principios que defiendo. El contacto con espacios muy diversos culturalmente como la ciudad de Londres también ha sido clave para hacerme valorar y admirar la diversidad en todo sentido.

A propósito de tu blog, ¿podrías contarnos de este proyecto específico? ¿Cuándo lo empezaste, cuál fue la motivación y quizás un poco de tu experiencia como bloguera?

lunasazules (2)¡Mi blog en realidad ya tiene 10 años! Empecé hace mucho cuando apenas había acabado el pregrado y lo hice en principio como una suerte de terapia para canalizar todo lo que pensaba entonces sobre una variedad de temas. Estos han variado por épocas; ha habido temporadas en que el blog se ha centrado mucho en la música y la cultura punk y metal que eran y siguen siendo importantes en mi vida. He escrito también mucho sobre ateísmo. Ahora tengo una actitud más relajada hacia las religiones aunque sigo siendo escéptica. Creo que mi blog estuvo en sus mejores momentos entre 2007 y 2009, que fue algo así como un periodo de oro para los blogueros ecuatorianos en una era pre-Twitter y pre-Snapchat. Incluso pre-Facebook porque en ese entonces dominaban MySpace y High 5. Había más contenido de calidad, menos webs meramente virales y más interacción con los lectores a un nivel más profundo, creo yo.

No pienso dejar mi blog pero estoy probando otros medios como Instagram y YouTube. youtube (2)Acabo de inaugurar​ un canal de salud y bienestar accesible y sustentable. Creo que ahora la gente prefiere ver un vídeo o escuchar un podcast antes que leer, sin embargo, en mi blog seguiré escribiendo enfocándome con más profundidad en cuestiones de política y sociedad. El blog tiene un gran significado para mí más allá de cuánta gente lo lea. Es parte de mi vida, es mi espacio para pensar en paz.

Para cerrar, nos podrías contar un poco sobre tus planes a futuro ahora que estás terminando el doctorado.

Mi plan es volver a Ecuador este año, posiblemente en Agosto y lo más probable es que vuelva a trabajar como docente universitaria. Espero tener la oportunidad de hacer investigación además de dar clase. Naturalmente iré buscando oportunidades para proponer proyectos, pero quizá lo que más me preocupa del regreso es no tener espacios y financiamiento para darle continuidad a mi línea de investigación. Regresar con la familia también es un reto. Mi hijo vino al Reino Unido cuando era un bebé y ahora está en la escuela. Aunque entiende español su lengua principal es el inglés, así que tendrá que pasar por un proceso de adaptación. Estas cosas que aparentemente no se relacionan con los estudios, a la final están totalmente vinculadas a las decisiones que yo he tomado con respecto a mi profesión.

 

¿Algún mensaje para las personas que estén por viajar o tengan la intención de estudiar fuera del país?

A quienes están por salir les diría que aprovechen cada momento, que vayan a todos los seminarios y talleres que puedan, que conversen con toda la gente que sea posible, muestren su trabajo a todos los académicos que se interesen, y disfruten tener este tiempo maravilloso para estudiar con libertad y aprender lo que verdaderamente nos atrae. La experiencia doctoral para mí ha sido transformadora no solo en lo académico sino en todo aspecto. He aprendido cosas sencillas pero prácticas como cocinar recetas saludables rápidas y otr​as cosas más complejas, como a derrotar el inútil perfeccionismo.

¿Y para quienes están por regresar?

A quienes están por regresar les diría que el Ecuador nos necesita, que es nuestra casa y nuestro corazón, y que lo mejor que podemos hacer es ir a ofrecer nuestro contingente, nuestros conocimientos y nuestra experiencia, para que mucha más gente pueda aprender a investigar. Creo yo que la investigación, la posibilidad de traer nuevos conocimientos y nuevas formas de hacer las cosas a la práctica comunitaria, es la raíz de todo cambio profundo que queramos ver. Para eso estamos aquí y estaremos allá, para cambiar, transformar y ayudarnos entre todos.

Agradezco mucho a Silvana por su tiempo y por una conversación tan enriquecedora. Los invito a revisar su blog y que la sigan en sus redes sociales (Twitter, Instagram, Youtube). Si les interesa leer un poco más de lo que Silvana ha escrito sobre los temas tratados en este post, pueden seguir los siguientes links a su blog: ‘maternidad’, ‘feminismo’, ‘salud y bienestar’.

Asimismo, para quienes están interesados en profundizar en los temas tratados, estas son algunas referencias recomendadas por Silvana:

 

Sobre feminismo decolonial: 

Sobre implicaciones del neoliberalismo en la subordinación por género en el Ecuador:

Sobre feminismo y teoría jurídica feminista más en general:

[1] Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación.

[2] Para leer y entender un poco más sobre feminismo decolonial pueden seguir este link.


 

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